A través de su doctorado en la Universidad de los Andes, Nathalia Cerón estudia el comportamiento sísmico de la tapia pisada, una técnica tradicional que podría tener un papel importante en la construcción sostenible del futuro.
¿Cómo lograr que una técnica constructiva con cientos de años de historia pueda responder a las exigencias de la construcción contemporánea? Esta es una de las preguntas que orienta la investigación doctoral de Nathalia Cerón, estudiante de la Universidad de los Andes, quien trabaja junto al profesor Juan Carlos Reyes en el estudio del comportamiento sísmico de edificaciones construidas en tapia pisada.
Aunque esta técnica continúa vigente en diferentes regiones del país, Colombia aún no cuenta con lineamientos técnicos específicos para la construcción de nuevas edificaciones en tapia pisada dentro del Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente. Por eso, generar evidencia científica sobre su comportamiento frente a los sismos es un paso fundamental para avanzar hacia una construcción en tierra más segura y regulada.
La investigación combina el estudio de edificaciones en Barichara, donde cerca del 90 % de los proyectos actuales utilizan tapia pisada, con modelaciones computacionales y ensayos a escala real en la mesa vibratoria de la Universidad de los Andes. Estos estudios permitirán analizar su comportamiento frente a los sismos y generar evidencia para futuros lineamientos técnicos.
El proyecto da continuidad a más de 20 años de investigación de la Universidad de los Andes en torno al comportamiento de las construcciones en tierra frente a los sismos. Este trabajo comenzó con el estudio de viviendas patrimoniales construidas en tapia pisada y adobe, particularmente en La Candelaria, para comprender sus patrones de falla y desarrollar alternativas de reforzamiento. Estos estudios contribuyeron al desarrollo de la norma AIS 610, orientada al reforzamiento de edificaciones patrimoniales de uno y dos pisos de adobe y tapia pisada.
Ahora, junto al profesor Juan Carlos Reyes, Nathalia lleva esta línea de investigación hacia un nuevo desafío: estudiar las edificaciones nuevas en tapia pisada, un campo que aún no cuenta con lineamientos específicos en la normativa colombiana. Los resultados podrán aportar evidencia científica para el desarrollo de futuros criterios técnicos de construcción. En este campo, Reyes también participa en el trabajo de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica (AIS) relacionado con las construcciones en tierra.
Un doctorado que abre oportunidades en Colombia y el mundo
Para Nathalia, el doctorado no solo ha significado la posibilidad de desarrollar una investigación con impacto para el país, sino también acceder a oportunidades de formación y colaboración internacional.
Durante su proceso doctoral obtuvo una de las becas de la convocatoria 9-33 de Minciencias, seleccionada entre cerca de 2.800 aspirantes. Esta financiación le ha permitido avanzar en su investigación y fortalecer su formación como investigadora.
A esto se suma un logro académico especialmente significativo: gracias a un convenio de cotutela doctoral con la Universidad Politécnica de Madrid, Nathalia podrá obtener una doble titulación. Como parte de este proceso, realizó una estancia de investigación de seis meses en Madrid, donde trabajó en modelación estructural y fortaleció sus vínculos con investigadores internacionales.
Estas experiencias también le han permitido ampliar sus redes académicas y acercarse a investigadores de otros países, entre ellos Francia.
Actualmente, Nathalia avanza en la tercera fase de su investigación, en la que construirá un modelo a escala real utilizando tierra y la mano de obra de un maestro tapiero, con el propósito de reproducir fielmente la técnica tradicional. La estructura será sometida a señales sísmicas reales registradas en Santander, aumentando progresivamente su intensidad hasta alcanzar el colapso, para analizar y registrar con precisión los niveles de daño.
Desde los laboratorios y espacios de investigación de Uniandes, una tradición constructiva colombiana se convierte así en una oportunidad para generar nuevo conocimiento y aportar a los desafíos de una construcción más sostenible y segura para el país




