La Universidad de los Andes, en alianza con la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y Conservación Internacional, desarrolló un modelo regional de calidad del agua para todos los ríos del Valle del Cauca, una herramienta clave para la gestión de vertimientos, la planeación ambiental y el desarrollo de infraestructura prioritaria de tratamiento de aguas residuales en la región.
El proyecto contó con la participación de Daniela Correa-Caselles, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad de los Andes, quién inicialmente inició su doctorado en Uniandes y actualmente es doctoranda en la Universidad de Florida, quien hizo parte del equipo de investigación liderado por el profesor Luis Alejandro Camacho. Su trabajo se basó en la actualización y aplicación de un modelo de calidad del agua desarrollado en la Universidad, originalmente concebido a escala nacional.
“El objetivo fue que la investigación no se quedara en un computador, sino que se convirtiera en una herramienta útil para la toma de decisiones reales”, explica Daniela. A partir de información de monitoreo suministrada por la CVC, el equipo logró caracterizar el comportamiento de contaminantes, sedimentos y vertimientos de aguas residuales en la red hídrica del departamento.
El proyecto tuvo dos componentes principales. Por un lado, el análisis de la calidad del agua y la priorización de inversiones en plantas de tratamiento de aguas residuales, incorporando variables ambientales, sociales y de infraestructura. Por otro, el desarrollo de insumos técnicos para la planeación de infraestructura vial sostenible, evaluando el impacto de las vías sobre ríos, cuencas, sedimentos, biota y acuíferos, en el marco de la herramienta TAPIR.
Además de entregar los modelos y recomendaciones técnicas, el equipo realizó procesos de transferencia de conocimiento con la CVC, incluyendo talleres y capacitaciones, con el fin de asegurar el uso y actualización futura de las herramientas.
Este proyecto demuestra cómo la articulación entre academia, sector público e investigación aplicada permite avanzar hacia un desarrollo que equilibra la protección de los ecosistemas con las necesidades de infraestructura del país. También resalta el papel de la formación avanzada y la participación de mujeres investigadoras en la construcción de soluciones sostenibles para Colombia.




