La seguridad vial en una ciudad no depende únicamente de señales y cámaras. Detrás de cada decisión sobre dónde ubicar una cámara de fotodetección hay análisis técnico, modelos predictivos y criterios de política pública basados en evidencia. En ese proceso participó Dayling Paez, ingeniera civil egresada de la Universidad de los Andes y actual estudiante de la Maestría en Ingeniería Civil con énfasis en Transporte, como parte del proyecto Speed Camera Enforcement.
Durante ocho meses, este proyecto financiado por la FIA Foundation para la Secretaría de Movilidad de Bogotá, analizó el sistema de cámaras de fotodetección de la ciudad con un objetivo claro: mejorar su efectividad para reducir la siniestralidad y el exceso de velocidad.
Se trató de un trabajo liderado por el Grupo de Investigación en Sostenibilidad Urbana y Regional, bajo la dirección del profesor Juan Pablo Bocarejo y el profesor Juan Sebastián Hernández, que evaluó el sistema desde cuatro dimensiones clave: gobernanza, aceptabilidad, tecnología y cobertura.
El principal resultado fue el desarrollo de una herramienta de apoyo a la toma de decisiones para ubicar estratégicamente cámaras de fotodetección. El modelo incluyó tres etapas: identificación de puntos críticos, un componente predictivo con 45 variables y un modelo Random Forest para estimar riesgo de siniestros y exceso de velocidad, y una fase de optimización con el algoritmo inteligente NSGA-II.
La herramienta no solo permite optimizar recursos públicos, sino que también puede aplicarse a resaltos y proyectarse hacia tecnologías de control de velocidad por tramos, con un impacto directo en la reducción de siniestros y la protección de vidas.
Un logro que trasciende lo académico
Participar en este proyecto le permitió a Dayling coordinar equipos, aplicar sus conocimientos en un contexto real y comprender la importancia de la regulación, las leyes y los decretos en la implementación de soluciones técnicas. Además, profundizó en el uso de modelos de inteligencia artificial y en su potencial para respaldar decisiones públicas basadas en evidencia.
Sin embargo, más allá del desarrollo técnico, lo que más orgullo le genera es la aplicabilidad real del proyecto. La herramienta desarrollada está siendo considerada por la Secretaría de Movilidad para la toma de decisiones estratégicas, incluyendo la posible adquisición de nuevas cámaras. Esto demuestra su utilidad práctica y su impacto tangible en la ciudad, conectando la investigación académica con la protección de vidas en las vías.





